| Maria Abadi | ... | Verónica Romero | |
| Norma Argentina | ... | Ángela | |
| Gisela Aringoli | ... | Gisela Aringoli Empleada Agencia Viajes | |
| Alejandro Javier Bures | ... | Alumno | |
| Emma Jayne Carlton | ... | Elizabeth | |
| Kiko Cerone | ... | Secretario Juzgado | |
| Tristán Colombo | ... | Hijo | |
| Gabriel Flores González | ... | Guardia Shopping | |
| Damián Guitián | ... | Rodolfo | |
| Guillermo Hönig | ... | Psiquiatra Forense | |
| Rodrigo Lamoreaux | ... | Malabarista | |
| Lucas Laurens | ... | Esteban | |
| Luis Luque | ... | Luis | |
| Mario Mahler | ... | Veterinario | |
| Anahí Martella | ... | Voz Peluquera | |
| Alfredo Martín | ... | Dr. Albirastain | |
| Javier Niklison | ... | Fourcade | |
| Marta Paccamicci | ... | Vecina | |
| Isabel Panasiuk | ... | Encargada Peluquería | |
| Hugo Pisa | ... | Dr. Perelman | |
| Samuel Shaw | ... | Hijo menor | |
| Hugo Sigman | ... | Dr. Anaya | |
| Carlos Sorin | ... | Vecino | |
| Beatriz Spelzini | ... | Beatriz | |
| Matías Tapia | ... | Martín | |
| Juan Villegas | ... | Encargado Garage |
Dirigida por | |||
| Carlos Sorin | |||
Créditos del guión(en orden alfabético) | ||
| Carlos Sorin | ||
Producida por | |||
| Patricia Bustamante | .... | productor | |
| Alejandro Cacetta | .... | productor | |
| Juan Pablo Galli | .... | productor | |
| Juan Vera | .... | productor | |
Música original por | |||
| Nicolás Sorin | |||
Fotografía por | |||
| Julián Apezteguia | |||
Montaje por | |||
| Mohamed Rajid | |||
Dirección Artística por | |||
| Margarita Jusid | |||
Departamento de maquillaje | |||
| Alberto Moccia | .... | diseñador de maquillaje | |
| Anabel Álvarez | .... | maquillaje | |
Dirección de Producción | |||
| Inés Vera | .... | director de producción | |
Ayudante de dirección | |||
| Fabiana Tiscornia | .... | asistente de dirección | |
Departamento de Arte | |||
| Carina Luján | .... | ambientador | |
Departamento de sonido | |||
| José Luis Díaz | .... | supervisor de edición de sonido | |
| Javier Farina | .... | grabador de sonido | |
| Diego Gat | .... | mezclador de re-grabación de sonido | |
| Gonzalo Matijas | .... | editor de efectos de sonido | |
| Flavio Nogueira | .... | foley recordist/editor | |
| Nahuel Palenque | .... | asistente de sonido | |
| Cecilia Rivero | .... | editor de diálogo | |
| Nerina Valido | .... | artista "foley" | |
Cámara y Departamento Eléctrico | |||
| Alan Badan | .... | Jefe de Iluminación (gaffer) | |
| Nicolás Mayer | .... | asistente de la Steadicam | |
| Yurandi Poots | .... | técnico en iluminación | |
| Sebastián Sorín | .... | primer asistente de cámara | |
| Darío Trivino | .... | operador de la Steadicam | |
| Gustavo Triviño | .... | asistente de la Steadicam | |
Departamento de vestuario | |||
| Mercedes Longo Brea | .... | asistente de vestuario | |
Departamento de Edición | |||
| Ariel Rios | .... | asistente de editor | |
Otros miembros del equipo | |||
| Miguel Gaggiotti | .... | supervisor guionista | |
| Ezequiel Laborda | .... | asistente de producción | |
|
|
|
|
|
| Apartment Zero | Julia | Pecado original (Original Sin) | Putoavia enkeleitä | Shutter Island |
|
Calificación de usuarios IMDb: |
Calificación de usuarios IMDb: |
Calificación de usuarios IMDb: |
Calificación de usuarios IMDb: |
Calificación de usuarios IMDb: |
| Reparto y Personal Completos | Créditos de la compañía | Reseñas externas |
| Artículos Noticiosos |
El realizador y argumentista argentino Carlos Sorin aborda en su octava película --incluida la inédita "Eterna sonrisa en New Jersey" (1989, con Daniel Day Lewis) y el episodio de "18-J" (2004)-- el tema de la locura. Con un estilo inspirado en Alfred Hitchcock aborda el complejo asunto con una variante bienvenida por los adictos al cine y a sus renovaciones cada vez más raleadas. Esta vez es el temor a la locura, la de uno y la de los otros.
Luis, profesor universitario, tuvo un brote psicótico. Intentó matar a su esposa Beatriz y a un compañero de estudios. Los acusó de conspirar con el propósito de robar un trabajo de investigación. Después de ocho meses de internación, la cónyuge lo retira con la aprobación de los neurólogos y hasta de las autoridades policiales. Tienen dos hijos: uno trabaja en los Estados Unidos con su mujer y dos hijos. La otra es una muchacha que convive con un cantor quechua del Altiplano. Retornan a la convivencia en el hogar en el que transcurrieron veintiocho años de confortable vida conyugal. Pero algo ocurre y distorsiona la alegría del retorno: Donatello, el gato criado por Luis, lo rechaza, araña y desaparece sin dejar rastros. La actitud del felino doméstico es la llama que enciende el fuego de la pesadilla interior de la pareja. Beatriz teme una recaída de Luis, quien se muestra desconfiado de las reacciones de su esposa. Es el detonador disparado por la desaparición de Donatello el que siembra el contenido de la nuez de una trama singular. Como dijo Hitchcock, y lo confirma Sorin, el verdadero protagonista es el espectador. Éste siente los síntomas de arritmia ante un acopio inusitado de datos falsos, de acciones falsamente interpretadas, de soledades inexistentes y algún sueño terrorífico en el cual el centro es la pelea entre una rata y un gato invisible sospechosamente perdedor en las cañerías de la confortable casa de las afueras de Buenos Aires.
El espectador observa el cuchillo con el que Luis prepara comida japonesa (la preferida de los gatos) y teme lo peor. Beatriz, traductora de libros italianos al español, sospecha algo que la audiencia intuye y la sigue en su errática investigación hasta abrir con ella una bolsa de residuos esperando encontrar la prueba innombrable. El observador, uno al fin de cuentas, incurre en equívocos al verse envuelto en sugeridos episodios de hechos que nadie se atreve a mencionar. Y se convierte en un psicótico testigo de un acto que cree haberse producido lejos de los angulares de la cámara.
La proeza del polifacético Sorin es que los protagonistas del relato se movilicen para jugar con la "locura sospechosa" del espectador, escondido en las penumbras de la sala. La locura puede ser contagiosa. Es capaz de invadirlo a uno e ingresar en su mente con relámpagos intermitentes. Pero también existe la sospechosa "otredad" que ha caído enferma de un delirio persecutorio, o puede ser al revés, los síntomas son del observador desde su butaca. La locura es ambigua en sus manifestaciones. Un vecino puede ser un ser atacado por un síndrome que estalla de pronto. O, tal vez no, la sintomatología germina en el cerebro del que ha entrado en el juego de Betty y Luis por culpa de un gato escurridizo.
Un filme de alguna actuación perfecta (la de Beatriz Spelzini) y de la sugestionable ambivalencia del impreciso Luis (correcto Luis Luque) hacen de este "gato" negro y extraño una perturbadora invitación al miedo. La audiencia ingresa inocente e incomodada ante una invitación que culmina con la confirmación de una sospecha: ni "los otros" ni uno está libre de ese fantasma rondador que es la locura.